¿Cómo se mide lo progreso de una sociedad? Un indicador económico usual se el PIB, Producto Interior Bruto, que permite estimar el valor de los bienes y servicios producidos en un país en un período determinado. Si se divide miedo el número de habitantes, se obtiene el PIB «por cápita». Pero el PIB se un indicador bastante limitado para evaluar el bienestar. No explica, miedo ejemplo, cómo se distribuye la riqueza que se crea que, como ya se ha explicado tantas veces, va a parar a pocas manos, mientras la grande mayoría de ciudadanos se benefician muy poco

La visión básicamente económica del PIB ha llevado a buscar otros indicadores que reflejen mejor el estado del bienestar de un país. Entre los muchos existentes destacaría el Índice Gini, creado en 1932, para medir el grado de desigualdad. El Índice de Desarrollo Humano (IDH) de las Naciones Unidas, creado en 1990, que incluye aspectos como la esperanza de vida, la educación o el nivel de renta; o el «Better Life Index,» (Índice para una Vida Mejor), de la OCDE, puesto en marcha en 2015, que incorpora 11 cuestiones esenciales para medir las condiciones materiales y la calidad del estado de bienestar, como son: vivienda, ingresos, ocupación, educación, medio ambiente, sentido comunitario, compromiso cívico, salud, satisfacción, seguridad y equilibrio vida-trabajo.

Pero los indicadores solo muestran el resultado de las acciones realizadas. El que realmente importa, por lo tanto, son las acciones que se toman. De aquí la importancia de la propuesta presentada por la UNESCO a la Asamblea General de la ONU, en 2015, que aprobó 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, (ODS), por el periodo 2015-2030. Estos objetivos constituyen una ambiciosa agenda de acciones necesarias para un desarrollo humano sostenible, haciendo un llamamiento internacional a todos los países por que adopten las medidas necesarias que tiendan a erradicar la pobreza, mejorar el crecimiento económico, reducir la desigualdad, aumentar el bienestar, proteger el planeta y garantizar la paz y prosperidad.

Para valorar como evoluciona cada uno de estos objetivos, se precisan indicadores que permitan guiar las actuaciones de los gobiernos, partidos políticos, organizaciones nacionales e internacionales, y al mismo tiempo faciliten información a los medios de comunicación, investigadores, expertos y ciudadanos, que poder valorar los adelantos realizados.

Por  saber si progresamos fuera útil que los medios de comunicación junto con los datos sobre el PIB que regularmente ofrecen, divulgaran en paralelo la evolución del Índice GINI, los Indicadores sobre el Progreso Humano y evidentemente posar énfasis en la evolución del grado de cumplimiento de cada país en los 17 objetivos, ODS, de la UNESCO. Se conocería mejor cuál es la realidad de la sociedad y los adelantos conseguidos en la mejora del bienestar y en la cohesión social.

Francesc Raventós
Exdecano del Colegio de Economistas de Catalunya – Miembro del Patronato de ASCA
Publicado en La Vanguardia el 27 de noviembre de 2019