Como les gusta a los políticos que gobiernan poder decir: hay menos paro, estamos recuperando puestos de trabajo, las medidas que hemos aplicado funcionan …

A nosotros también nos gustaría decirlo, pero no lo podemos hacer.

article-2-contractesLas estadísticas pueden decir la verdad, pero no toda. Todos sabemos que lo que era considerado excepcional, es decir, contratos temporales o a tiempo parcial, ahora es casi la norma. La excepción es poder trabajar con un contrato a plena dedicación y definitivo. Las estadísticas que nos muestran, no lo dicen todo.

¿Y los salarios? ¿Hasta qué punto la crisis ha servido para mercadear a la baja las remuneraciones de los puestos de trabajo? En el contexto liberal que vivimos, el efecto de la demanda y la oferta, se aplica también a las fuerzas de trabajo. A más demanda, es decir, muchas personas que quieren trabajar y poca oferta de trabajo, el resultado son precios a la baja, salarios bajos.

Y lo que se llama salida de la crisis, ¿contempla que el trabajo pueda estar remunerado con más dignidad? ¿Qué verdadera voluntad hay para ser justos?

Sólo hay trabajo -aunque cada vez peor pagado- para una parte de la población activa. Los que no lo logran quedan en el terreno de la precariedad, desde el subsidio limitado hasta cero. ¿Cuándo la sociedad y sobre todo los políticos seremos suficientemente valientes todos juntos, para plantearnos el establecimiento de una medida tan justa como la renta mínima para todos? Incluso sabemos, que puede ser mucho más eficiente que el actual sistema de impuestos y subsidios.

Y seguiremos oyendo tocar las campanas … ¿hasta cuándo?

 

Miquel Verdaguer

 

Miquel Verdaguer