Àcid Bar: un nuevo concepto de bocadillos

Max Ros, junto con dos socios más Jhaysson Mauricio Hoyos y Marc Soler han decidido emprender y abrir Àcid Bar en Sant Cugat del Vallès. Nos explica todo el proyecto en Max y de cómo lo hemos ayudado con un préstamo sin intereses.

¿Cómo empezasteis con este proyecto?
Los tres hace más de diez años que trabajamos en el ámbito del alta restauración. Nos conocíamos por bandas paralelas, por haber estudiado o trabajado juntos. Finalmente, coincidimos los tres en un restaurante. Yo siempre he estado en la sala y ellos dos en la cocina.
Los tres teníamos trabajo, pero con la pandemia de COVID sufrimos muchísimo, estuvimos en ERTE, y esto nos permitió reforzar el hecho de encontrarnos en situaciones complejas y poder salir de ellas, ya que todo y reincorporados en el trabajo se tenía que trabajar mucho, y con mucha imaginación.
Ahora ya estábamos recuperados, pero los tres teníamos ganas de hacer algo por nuestra cuenta, hacer un cambio y aventurarnos en nuestro proyecto. Considerábamos que era un buen momento de establecernos por cuenta propia, ya teníamos una experiencia y un gran conocimiento del sector, y a la vez teníamos muchas ganas de emprender. Hablamos con el restaurante donde estábamos, lo entendieron, y decidimos dejar los puestos de trabajo e iniciar nuestro negocio.

¿Qué es Àcid Bar?
La propuesta que queremos desarrollar es llevar el conocimiento y la forma de trabajar del alta restauración a todos los aspectos a una propuesta gastronómica mucho más del día a día al alcance de todo el mundo. El concepto es del Fast Casual con una oferta de Street Food centrado en tapas y bocadillos mucho más gastronómicos.
En el restaurante  donde estábamos, hacíamos cocina muy tradicional, pero el último otoño por el hecho de los cierres y limitación de aforos, y como no podíamos hacer delivery con los platos que teníamos a la carta, hicimos una línea de trabajo nueva, con bocadillos diferentes, funcionó muy bien y tuvieron muy buena recibimiento. A raíz de aquí acabamos de centrar y fijar los objetivos de nuestro proyecto.
Le pusimos el nombre de Àcid Bar, puesto que es un poco provocador y rompedor, y nosotros queremos romper con las cosas preestablecidas de por ejemplo como tienen que ser los bocadillos y qué ingredientes tienen que llevar.
Con el proyecto y la apuesta que hemos hecho, la idea con el tiempo, es replicarlo, crecer, poder tener food-tracks, participar en acontecimientos, hacer colaboraciones, etc. Yo me veo trabajando mucho más que ahora.

«Os explicamos el proyecto y desde el primer momento nos habéis transmitido mucha confianza, mucha profesionalidad y esto nos ha aportado mucha seguridad. No puedo más que destacar el equipo humano que tiene ASCA. Felicidades.»

 

¿Qué pasos habéis seguido para emprender?
Desde principios del año 2021 empezamos con el proyecto, pero seriamente nos pusimos en verano. Primero hicimos un buen estudio de mercado, analizando qué queríamos hacer y como, y a quien nos dirigíamos, después analizamos donde lo haríamos, y decidimos que el lugar adecuado era Sant Cugat del Vallès. Trabajamos mucho la propuesta y estudiamos muy a fondo todo.
Para estructurar el plan de negocio, el padre de Marc nos ayudó mucho, el resto lo hemos hecho mucho entre los tres. También en todo momento donde no hemos podido llegar nosotros hemos pedido ayuda a personas próximas.
Pudimos capitalizar el paro, pedimos un préstamo a la banca tradicional, pero, aun así, nos faltaba financiación externa. Fuimos a Barcelona Activa y es quien nos puso en contacto con vosotros
Yo contacté con vosotros por la página WEB, y enseguida me telefoneasteis y habéis estado muy proactivos. Os explicamos el proyecto y desde el primer momento nos habéis transmitido mucha confianza, mucha profesionalidad y esto nos ha aportado mucha seguridad. Fermín, nuestro tutor, es quien nos ha guiado desde ASCA todo el proyecto, y no puedo más que destacar el equipo humano que tenéis. Felicidades.

¿Qué consejos darías a las personas que quieren emprender?
Ahora faltan pocos días para inaugurar, el consejo que les daría es que se animen, que no tengan miedo a que no salga bien, que no se queden con las ganas. Eso sí, que haya una buena planificación del proyecto, que no se sea impulsivo. Se tiene que dedicar tiempo, no precipitarse, respirar y poderlo organizar todo bien.
Creo que hay muy buenas ideas, y que se tiene que intentar hacerse realidad. Si nosotros que no venimos de ninguna familia con dinero y hemos podido hacerlo, todo el mundo puede.

¿Qué ha sido lo más complicado de emprender?
Lo más difícil es tomar la decisión de hacerlo, de emprender. La persona asalariada tiene unas ventajas, te aseguras una nómina a finales de mes, y ahora ya no. Llevábamos un par de años en una situación económica personal complicada, con ERTE, y ahora que ya volvíamos a estar establecidos, decidimos dejar la estabilidad económica para dedicarnos en un proyecto que confío plenamente, pero que es incierto, y que sabemos que estaremos unos meses sin cobrar ni tener ingresos. Cómo lo llevábamos muy planificado, por ahora está saliendo muy bien. Hemos intentado no dejar nada al azar.

Con todo, una vez presentado el caso a la comisión de evaluación de préstamos de Acció Solidària Contra l’Atur  y dado el visto bueno a la viabilidad del proyecto, hemos acordado conceder un préstamo sin intereses 12.000 € a devolver en 24 meses. Con este proyecto se han creado cinco puestos  de trabajo.

De aquí a poco tiempo, si quieres un bocadillo diferente, o tienes hambre, puedes ir a:
Àcid Bar
Sant Jordi, 18
081725 – Sant Cugat del Vallés

Fondo de solidaridad

Si tú también quieres hacer realidad proyectos de emprendimiento como este …

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