Después de leer el artículo de Milagros Pérez Oliva al El Pais, me surgieron las siguientes reflexiones que quiero compartir.

La incertidumbre vital que provoca la crisis en los «ni-nis» (jóvenes que ni estudian ni trabajan) «parece» muy tolerada por los jóvenes que se acostumbran a vivir por la noche y dormir por la mañana… y no es así. Después de una primera etapa de vivir en família, guarecidos y abucheados por padres y abuelos, muchos de ellos se dan cuenta cuenta que no tienen futuro: ni posibilidades de encontrar trabajo, ni posibilidades de emanciparse, ni, por supuesto, de formar una familia.

Algunos, todo y las dificultades que tienen para insertarse en la vida adulta, se salen. Otros, abrumados por esta incertidumbre vital, caen en depresiones, con episodios graves de ingresos hospitalarios según nos informan los profesionales de la salud.

2017_02_17_futur_jovesEs poca cosa el que podemos hacer cada uno de nosotros, pero desde
se trabaja para ayudar a los jóvenes (y también a los no tan jóvenes) a qué puedan disfrutar de una vida digna mediante un trabajo y por eso colaboro con la Fundación.

Inma Noguera