El Primero de mayo. Día Internacional del Trabajo.

El 1 de mayo es el día más importante del mundo del trabajo. Año tras año se celebra este día, pero este año será muy diferente. Nos encontramos en medio de una devastadora pandemia mundial. La Covid-19 está dejando profundas heridas en el tejido económico y social. Las fuertes restricciones que ha impuesto a la sociedad, ha llevado, incluso, a congelar derechos fundamentales como es la libertad de movimientos o el toque de queda.

Estas restricciones han frenado la actividad económica. Sectores enteros se han visto afectados: turismo, restauración, comercios y servicios. Sólo las actividades esenciales han podido seguir funcionando. Todo ello ha llevado al cierre de empresas, desaparición de autónomos, elevado desempleo y muchos dramas humanos. Afortunadamente, las autoridades monetarias internacionales, los gobiernos y los bancos centrales han actuado con agilidad y financiado grandes paquetes de ayudas para paliar el desastre. También han impulsado y financiado la investigación de la industria farmacéutica para disponer de la vacuna contra la Covid. Sólo una vacunación masiva a nivel mundial permitirá vuelto a una cierta normalidad.

Todo hace prever una profunda transformación de la sociedad y sus demandas, lo que afectará a fondo el empleo y el mercado de trabajo.

Esta situación complica, aún más, las muchas incertidumbres que ya existían, derivadas de los grandes cambios geopolíticos, tecnológicos, económicos y sociales. Todo hace prever una profunda transformación de la sociedad y sus demandas, lo que afectará a fondo el empleo y el mercado de trabajo.

Hay que prepararse para una situación muy diferente. Habrá una fuerte demanda de personal calificado por los nuevos sectores de futuro: medio ambiente, digitalización o el reto energético, pero también por la transformación de los sectores existentes. Pensamos, por ejemplo, que supone en la industria del automóvil la sustitución del coche actual por el vehículo eléctrico digitalizado. ¿Cómo afectará la enseñanza a distancia, el teletrabajo, las reuniones por videoconferencia, o el uso de los servicios bancarios? Todo tendrá un gran impacto en el actual mundo del trabajo. Será fuente de creación de millones de nuevos puestos cualificados, pero al mismo tiempo, muchas empresas quedarán obsoletas o desaparecerán y crearán bolsas de paro.

Estamos entrando en un nuevo modelo de sociedad que todavía desconocemos, pero hay aspectos que ya son muy claros. Será imprescindible amplios planes de formación profesional por los nuevos sectores de futuro y también programas de reorientación profesional. En toda transformación salen ganadores y perdedores. Se deberá crear una red de seguridad para proteger con dignidad a los perdedores de las transformaciones sociales.

Será determinante el papel que jueguen los gobiernos y el sector público para impulsar la educación, la formación a todos los niveles, la reorientación profesional y el fomento de la cultura como fuente de placer. Innovación y creatividad. Es la base para crear empleo de calidad en los nuevos sectores o en los transformados. Este impulso ha de garantizar el desarrollo económico, el bienestar y la cohesión social de todos los ciudadanos.

Francesc Raventós
Ex-decano del Col·legi d’Economistes de Catalunya
Miembro del Patronato de Acció Solidària Contra l’Atur