El 1º de Mayo es el Día Internacional del Trabajo. El del año 2020 será una fecha recordada por su excepcionalidad. Por un lado una pandemia sanitaria en el ámbito mundial y de otro el inicio de una profunda crisis económica.

Las perspectivas sanitarias inmediatas aún no son buenas. De la pandemia del Covid-19, a pesar de que ya hay miles de muertos y unos cuantos millones de infectados, aunque se sabe poco. Es un virus que aparecido de sorpresa y nadie estaba preparado. La generosa actuación del personal sanitario ha limitado males mayores. En esta ocasión las autoridades monetarias internacionales y los gobiernos están haciendo un gran esfuerzo financiero para potenciar la sanidad y limitar el desastre social.

La gravedad de estas dos crisis, la sanitaria y la económica, nos obligará a vivir en un mundo muy diferente al que conocemos.

En cuanto a la crisis económica las perspectivas son muy malas. Las previsiones del Fondo Monetario Internacional para este año es que todo habrá un enorme déficit público y por tanto un aumento de la deuda y del paro. Para España prevé un déficit del 9,5%, y una deuda pública del 113%. En cambio, para el año 2021, se prevé una recuperación económica, aunque insuficiente. En cuanto al empleo se preveé para este año la destrucción de cientos de miles de puestos de trabajo. Si el año 2019 el paro en España fue del 13,8% de la población activa, y en Cataluña el 10,4%, para este año estima para España un paro del 20%.

La gravedad de estas dos crisis, la sanitaria y la económica, nos obligará a vivir en un mundo muy diferente al que conocemos. Afectará profundamente la sociedad en sus costumbres y modelo de consumo, pero todavía no sabemos de qué manera. Por ejemplo, ¿cómo afectará a los puestos de trabajo la digitalización? Ante los retos presentes y futuros hemos descubierto la necesidad de tener gobiernos socialmente sensibles, un potente sistema sanitario y de servicios públicos, con capacidad de reacción rápida. Estaremos más sensibilizados ante los problemas globales, tales como, el calentamiento del planeta, la transición energética, las migraciones, o la creciente desigualdad, a los que sólo se les puede hacer frente teniendo una visión planetaria y actuando globalmente.

Crear empleo es una de las tareas más urgentes.

La situación social será muy difícil. Habrá mucho sufrimiento. Ahora el problema inmediato es evitar que las crisis sanitaria y económica agraven. Se debe dar todo el apoyo necesario a las empresas, autónomos y familias para reactivar la actividad económica y crear empleo. También, se deberá crear una renta básica para garantizar un mínimo vital a todos los ciudadanos. Se debería volver a subir el salario mínimo y las pensiones más bajas. Si se activa la capacidad de consumo, más bien se reactivará la economía.

Con esta perspectiva tan difícil, crear empleo es una de las tareas más urgentes. Acció Solidària Contra l’Atur,, estará más activa que nunca para ayudar financieramente a personas que quieran crearse su propio puesto de trabajo como autónomos o creando una empresa por pequeña que sea.

Francesc Raventós
Ex decano del Col·legi d’Economistes de Catalunya
Miembro del Patronato de Acció Solidària Contra l’Atur