atur-articleCuando llega el momento de dar noticia sobre la situación del paro, desde hace años, se hace uso tranquilamente, sólo de las estadísticas que muestren información positiva por los que mandan.

El argumento esgrimido sin vergüenza, es que el número total de gente que tiene trabajo. Pero no importa cómo se llega a esta cifra.

No se tiene en cuenta que de los nuevo contratos firmados, sólo un 8 % son definitivos. Y que la cifra total se alimenta de numerosos contratos de plazos a veces tan cortos como de un día o una semana. Pero todo vale para ir sumando y poder decir que la cosa va mejorando.

Entretanto, la media de los salarios de los nuevo contratos e incluso de los que ya tienen trabajo, es muy precaria. Estar al paro o tener sueldos tan bajos, no es muy diferente. Hoy podemos decir que sigue habiendo un doble problema que se llama paro y precariedad laboral.

Y hay personas que se han cansado de estar en el paro y se borran de las listas, sobre todo las mujeres que si encuentran un trabajo, está tan mal pagada que no les compensa tener que pagar los canguros o las actividades extraescolares.

Todo ello contribuye a enturbiar la visión de la realidad y dar fuerza para impulsar reformas laborales del gobierno. Se continúa engañando a la gente. ¿Hasta cuándo?

Miquel Verdaguer