La 21a Conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático (GOLPE21) que se llevó a cabo en enero del 2016 en París, propuso un objetivo de un calentamiento de la tierra de máximo 2 ºC a finales del siglo XXI.

Esta propuesta, una vez aceptada por los principales emisores de Gases de Efecto Invernadero (GEH), ha sido ratificada a la Conferencia de Marrakech (COP22) del 17 de noviembre del 2016 y ha entrado en vigor.

2016_12_22_energiesPara hacer realidad esta limitación del calentamiento de la tierra de 2 ºC, hay que llegar a la “neutralidad en carbono” (emisiones cero de GEH) en 2060 en el caso de los países desarrollados y el 2100 el resto. Entre los GEH el dióxido de carbono (CO2) es lo más importante, puesto que significa el 74% del total de las emisiones, pero también hay que considerar el metano (CH4) y el óxido de nitrógeno (N2O) responsables del 16% y 8% respectivamente. Para simplificar se ha definido la ratio “CO2 equivaliendo” que integra los otros dos gases en una ponderación 25 y 298 veces respectivamente.

Para traer a la práctica el acuerdo de Paris hace falta que en los datos indicados, las emisiones de GEH no superen las 1,8 toneladas de C02 equivalente por persona y año. Los datos más recientes de los países principales emisores de GEH son:
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El objetivo de emisiones de GEH de 1,8 t de CO2 por persona y año representa volver a una situación de emisiones similares a las de principios del siglo XX y es impensable que al siglo XXI se pueda vivir en las condiciones de movilidad y confort como las de aquellos tiempos.

Este compromiso de fuerte reducción de emisiones sólo será posible si hay un replanteamiento del consumismo (excesivo en los países desarrollados y a controlar en los que están en vías de desarrollo) pero también, y sobre todo, gracias a la aplicación de nuevas tecnologías mucho más eficientes y respetuosas con el medio ambiente. Estas nuevas tecnologías son muy diversas: generación eléctrica con renovables, vehículos eléctricos, combustibles sintéticos, agricultura ecológica, gestión forestal, aislamiento de viviendas, y son una oportunidad de crear puestos de trabajo cualificados.

Como ejemplo, en el caso de los aislamientos de las viviendas (que es el factor más importante a efectos de la eficiencia energética de los edificios) la necesidad de encontrar soluciones sencillas y económicas por los edificios construidos el siglo pasado abre un amplio campo de posibilidades de innovación y trabajos de re-acondicionamiento del parque existente.

Miquel Gibert