El objeto de este artículo es analizar la evolución del paro en los últimos 40 años en Cataluña y ver si el resultado de este análisis se puede entrever alguna conclusión de futuro.

La evaluación del paro en Cataluña se ha hecho con los datos de la “Encuesta de Población Activa» (EPA)” en el período 1976 a 2014 y se pueden ver en el gráfico que aparece a continuación.

Presentación2La primera constatación que se aprecia en el gráfico es la presencia de dos ciclos completos y un tercero que es en lo que nos encontramos ahora.

El primer ciclo abarca el período 1976 hasta 1990 con un máximo del paro del 22,3% al año 1984. Los factores socioeconómicos y políticos que configuran este ciclo son la crisis del petróleo que comienza en agosto de 1973 y la Transición Política en España con el Pactos de La Moncloa de 1977 para afrontar la crisis.

Un segundo ciclo corresponde al período desde 1991 hasta 2007 con un máximo del 21,3% en el 1994. Aquí los factores determinantes de 1990 son el estallido de la burbuja inmobiliaria en Japón y la Guerra del Golfo. En España la crisis llega un poco más tarde por las fuertes inversiones públicas de los JJOO de Barcelona y la Exposición de Sevilla ambas inauguradas en 1992.

En el tercer ciclo, al que estamos ahora inmersos, comienza en agosto de 2007 con la quiebra en EEUU de la American Home Mortatge y continúa con la Lehman Brothers en septiembre de 2008. En España, además si suma el estallido de la burbuja inmobiliaria. El resultado es un tasa de paro máxima del 23,8% al 2012 que empieza a reducirse a partir del 2013.

Una primera constatación es que la actual crisis presenta un máximo superior a los anteriores ciclos, aunque tampoco muy lejos de los anteriores.

Existe un consenso entre los expertos de que la reducción del paro a niveles aceptables sólo se logrará apostando por la Sociedad del Conocimiento, que quiere decir desarrollar iniciativas empresariales de nuevos productos y servicios en sectores emergentes.

Pero estos mismos expertos también coinciden en que, en una primera fase, los cambios tecnológicos asociados a estas iniciativas destruyen más puestos de trabajo poco cualificados de los que se crean de mayor valor añadido. La consecuencia de todo esto es que el proceso de recuperación neta de puestos de trabajo será largo.

Aunque los datos de tiempos pasados ​​no son garantía de lo que debe suceder en el futuro, tanto el que acabamos de exponer como el propio sentido común hace prever que el ciclo en el que ahora estamos inmersos necesitará aún varios años para llegar a tasas de paro inferiores al 10% que es la media de la Unión Europea.

Nos enfrentamos, pues, a un período de transición con tasas de paro importantes afectando fuertemente a los colectivos de más de 50 años y los jóvenes y es aquí donde la Fundación Acció Solidària contra l’Atur centra sus esfuerzos para ayudar a encontrar una salida a los afectados.

Miquel Gibert