Premis Piñol 2016El premio a la mejor trayectoria de los Premis para el Fomento de la Ocupación Josep M. Piñol  2016 ha sido para la Fundación Adsis. Este año esta Fundación celebra los 50 años de acción social en el territorio español y 33 años de trabajo contra la exclusión  y a favor de la integración laboral en Barcelona. La Fundación Adsis trabaja de forma integral a través de programas que van des de la prevención hasta la reinserción. Están presentes en todas las etapas de la vida, pero en especial en aquellas en las que las personas necesitan soporte sociolaboral, y específicamente entre los 16 y 30 años.

Una de las claves para mantener un trabajo social durante 33 años ha sido la renovación de los programas para adaptarlos a las nuevas realidades y necesidades de los  barrios y beneficiarios, así como trabajar de la mano con otras organizaciones.

La lucha de la entidad está orientada a hacer de la solidaridad un valor vivo en toda la organización y crear red con las familias, los vecinos, los centros educativos, otras entidades sociales y las empresas, con el convencimiento que sólo con la implicación de toda la sociedad se podrá cambiar el futuro de las personas más vulnerables.

Se ha conseguido diversificar el modelo de financiación para continuar creciendo a pesar de las dificultades y actualmente forman parte de 8 asociaciones y plataformas sociales catalanas  y trabajan junto ellas los nuevos programas.

En el año 2015 atendieron en el territorio español a 28.631 personas, de las cuales, el 72% es menor de 30 años y  cuentan con un equipo de 251 personas contratadas, 764 voluntarias y 67 en prácticas.  En Barcelona, el año pasado atendieron 5.725 personas, 1.450 participaron en los itinerarios de atención personalizada y 248 jóvenes se beneficiaron del programa educación en la calle.

Apuestan por el compromiso y la defensa de los derechos de los jóvenes, para que tengan acceso a las oportunidades educativas y laborales. En Barcelona, desarrollan 16 programas a través de tres centros ubicados al Carmel, El Casco Antiguo y El Clot. Desde estos centros se ofrecen servicios a menores, adolescentes y jóvenes en riesgo, para posibilitar su integración educativa, social y laboral. La ubicación de los centros responde al deseo de contar y participar de las tramas de relaciones de los jóvenes y estar cercanos a su mundo vital y significativo, de aquí la importancia que se concede al trabajo en la calle y a la colaboración territorial, posibilitando una orientación de desarrollo comunitario. Se ofrece a los usuarios la posibilidad de realizar un itinerario personal, acompañado por un técnico, para definir su profesión y mejorar sus competencias técnicas, básicas y transversales de forma que las permitan acceder a un puesto de trabajo.

El éxito de su labor se debe al trabajo ininterrumpido en las comunidades en las cuales hacen vida, y a que trabajan con una visión unificada, realizando una labor coherente con sus principios. Esta presencia solamente ha sido posible gracias al compromiso del equipo humano.