Desde hace unos meses, este 2017, en Acció Solidària Contra l’Atur hemos puesto en marcha una comisión de seguimiento de proyectos.

Se trata de conocer cómo avanzan algunos de los proyectos financiados por la Fundación, de poder apoyarlos cuando sea necesario y por otro lado, estudiar los conjuntos de proyectos considerados, para extraer, en función de la agrupación por tipología de los proyectos, conocimiento que nos ayude a mejorar los procesos de decisión en la adjudicación de los mismos.

ASCA
se dedica, fundamentalmente, a financiar proyectos viables, con préstamos / microcréditos sin intereses a devolver, a promotores que creen y /o consoliden puestos de trabajo y que tengan dificultades, por diferentes razones de obtenerla de las entidades financieras.

Unas de las visitas realizadas hace unas semanas estuvo en una escuela de robótica: Daidalos Education, creada por una pareja (ella sin trabajo, él psicólogo con trabajo precario) con tres hijos.

La escuela se inscribe en el capítulo de actividades complementarias para niños a partir de seis años. Los alumnos van después de la finalización de la jornada escolar y también en fines de semana. En el primer año de funcionamiento, han captado de la orden de 50 alumnos, cifra en concordancia con la prevista en el Plan de empresa.

Cuando se los preguntamos, a la pareja, como iban las cosas y qué resultado tenía la actividad, nos respondieron: “la escuela nos permite pagar el alquiler de nuestra casa”.

Esta, pensamos, es la mejor respuesta que podríamos escuchar, que justifica y gratifica nuestra actuación, dirigida a qué todo el mundo tenga la oportunidad de empezar de nuevo, de sentirse persona, de volver a “ser”, de tener una vida digna.

Miquel Vila