El Presidente de la Comisión Europea hizo hace unos días, en Estrasburgo, el discurso anual sobre el estado de la UE. No soy un fan de Juncker, el ex primero ministro de Luxemburgo; yo voté por Schultz. Pero esto no me impide reconocer que en esta ocasión ha sugerido una serie de iniciativas interesantes. Analizo sintéticamente algunas.

  1. Aprovechar el buen tiempo para avanzar. Dice que, después de un periodo de turbulencias y peligros (LePen, Brexit, Trump, Polonia, Hungría…), la elección de Macrony la prevista de Merkel nos permiten un periodo de calma que tendríamos que aprovechar para aclarar opciones y para hacer pasos adelante en la construcción europea, y completar todos los aspectos necesarios y pendientes desde la adopción del euro. Estoy de acuerdo. Basta de inmovilismo y de lentitud. Si no se hace así perderemos una de las últimas ocasiones para evitar tener que volver atrás. Cada vez es más claro que, para funcionar bien, la unión monetaria exige unos mínimos de unión fiscal y de unión política. En ausencia de ellas, la moneda única no produce la convergencia de las economías si no a la inversa, y esto favorece en unos países y perjudica a otros. El países del Sur de Europa lo hemos sufrido directamente, por mucho que nosotros hemos en tenido buena parte de la culpa. De acuerdo también en que el eje franco-alemán tiene que tomar la iniciativa, pero creo que las instituciones comunitarias (Parlament, Comisión), que tendrían que tener un carácter más democrático, también tendrían que tener un papel más decisivo junto al Consejo de los Estados. Hay que transferir a las primeras algunas competencias de carácter macroeconómico y de política exterior, y hay que devolver a los Estados competencias en temas que no tienen porque ser uniformes en todos los países.
  2. Propuestas puntuales. Encuentro algunas interesantes:
    1. Un Ministro Europeo de Economía y Finanzas.
    2. Centrar la política industrial en la innovación, la digitalización y la descarbonizació.
    3. Crear una Autoridad Europea en temas de Mercado de Trabajo, al estilo de la actual Autoridad Bancaria.
    4. Cambiar la unanimidad por la mayoría cualificada en las votaciones relativas a temas fiscales y de política exterior.
    5. Fusionar los cargos de Presidente de la Comisión y Presidente del Consejo, nombrado por el Parlamento.
  3. Las dos velocidades. Coincido en eliminarlas. He dicho y escrito a menudo, los últimos años, que “la EU a dos velocidades” es un elemento de confusión, puesto que acaba siendo una “EU a la carta”, en la que cada estado hace la suya elige y utiliza el Tratado a su conveniencia… Él propone que los 27 miembros actuales y los que puedan entrar, tengan todos el mismo “status”, los mismos derechos y las mismas obligaciones y la misma velocidad. Creo que es una propuesta utópica y poco realista, que impediría a todos avanzar. Aceptando la pluralidad de los miembros, pienso que tenemos que sustituir “las dos velocidades” por “los dos objetivos”. No es cierto que todos queremos llegar al mismo lugar, unos más lentamente que los otros. Tenemos que aceptar la realidad: unos queremos ir más lejos que los otros. Por eso la UE tiene que tener una arquitectura doble: un “centro” que busca construir una unión política supraestatal(federal o confederal) y una “periferia” que quiere ser una unión comercial muy reforzada. Tanto uno como el otro tiene que avanzar separadamente. El que marca la frontera es la Unión monetaria. No se puede ser de la zona euro, sin avanzar hacia la Unión política. Estoy seguro que no se puede construir adecuadamente la Unión política sin Unión fiscal, políticas económicas coordinadas, corrección de los grandes desequilibrios comerciales, tesoro común, deuda mutualitzat, impuestos europeos, y sobre todo un presupuesto federal importando que permita transferencias entre estados a través de inversiones en estructuras equilibradoras.
  4. Cibersguridad. Con acierto, llama la atención sobre las oportunidades y los peligros que representa la digitalización. Dice que la democracia está más amenazadas por ciberataques que por bombas o tanques. Yo añado que también lo están por la pérdida de privacitaty por la manipulación de la información. Sin información rigurosa no hay voto libre. Hace falta una regulación a nivel de la UE, y también a nivel global, de las redes información para evitar el que hemos vivido recientemente en los EE.UU. y en el R.Uno.

Seguro que Juncker no esperaba una prueba de esto el mismo día del discurso. Hizo una concisa y clara respuesta a un pregunta sobre la actitud de la Comisión respeto la situación en Cataluña. La manipulación con la que se reprodujeron sus palabras por parte de algunos políticos, de algunos medios de comunicación, o en las redes sociales, fue tan sesgada que obligó a la Comisión a hacer unas puntualizaciones el día siguiente. Es muy triste… pero a nadie se le reclama ninguna responsabilidad para faltar a la verdad.
Joan Majó, ingeniero y ex ministro.